Ayer fue una noche normal. No pasó nada muy MUY destacable. No tuve conflictos con heteros, no había nadie que pudiera ser gay y atacable (eso o yo no iba borracho), la música era normal tirando a muy normal, pero aún y todo, lo pasemos bien.
Y nada, con ganas ya de que sea la semana que viene no, la siguiente.
2 cosetas al respecto:
yo salí el viernes y fue un poco choff
menos mal que existes los cuartos oscuros para alegrarle la vida a uno
Yo el sábado, después del teatro, pasé por la puerta de un pub llamado "El hombre y el oso" y no entré. Eso es lo más destacable. Suena triste, y quizá lo es.
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A ver qué tonteria se te ocurre ahora...